El documento aborda la tecnología educativa como un enfoque científico que mejora los procesos de enseñanza-aprendizaje mediante herramientas y recursos tecnológicos. Se detalla la evolución de la disciplina desde la década de 1950, sus diversos enfoques, y los beneficios que aporta, como la inclusión de medios didácticos y la promoción del aprendizaje autónomo. También se mencionan desafíos como la falta de conocimiento y accesibilidad a internet.