La tecnología puede ayudar a las personas con discapacidad a satisfacer sus necesidades comunes de comunicación, estudio y trabajo. La computadora en particular brinda interfaces y adaptaciones que permiten a personas con discapacidad visual, motriz, auditiva e intelectual acceder a actividades como la escritura, lectura y comunicación de manera independiente. El éxito de estas tecnologías depende de su uso adecuado con metodologías individualizadas y la guía de profesionales.