La atmósfera terrestre está compuesta principalmente por nitrógeno, oxígeno y otros gases. Se divide en capas que protegen la Tierra absorbiendo radiación y regulan la temperatura mediante el efecto invernadero. La contaminación atmosférica proviene de fuentes físicas, químicas y térmicas y causa efectos locales y globales como el cambio climático. Se requieren medidas para reducir las emisiones y proteger la calidad del aire.