LINFOCITOS
Autor: James Manolo Herrera Orosco
Co- Autor: Dr. Jorge Cañarte Alcívar
UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MANABÍ
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA DE MEDICINA
Portoviejo, Manabí, Ecuador
Octubre, 2018
RESUMEN:
INTRODUCCION:
El cuerpo humano está en una guerra
constante con microorganismo que se
encuentran en el medio externo, los cuales
son capaces de provocar daño ya sea leve o
grave en el huésped, sin embargo el
organismo consta de un sistema que le
garantiza la existencia y supervivencia
La tarea primordial del sistema inmunitario es defender el "yo" de lo "no propio". Los
linfocitos son las células primarias del sistema inmunitario que han desarrollado uno de los
mecanismos de defensa más perfecto y completo del sistema biológico.
El sistema inmunológico se divide en el sistema adaptativo y el sistema innato. El sistema
inmunitario adaptativo se distingue de cualquier otro gracias a las siguientes propiedades:
presenta especificidad al reconocer antígenos, diversidad del repertorio de receptores de
antígenos, expansión clonal a gran velocidad, adaptabilidad al entorno cambiante y una
potente memoria inmunológica. Los linfocitos son las células primarias de la inmunidad
adaptativa.
Los linfocitos se dividen en células T, células B y células asesinas naturales (NK). La
descripción y función de estos 3 tipos de células individuales, así como el sistema que
conforman, será el tema a tratar a continuación en el presente artículo.
Las células T desempeñan un papel primordial dentro de este sistema, ellas fomentan la
eliminación de agentes patógenos intracelulares a través de las células que lo conforman
como son las células T citotóxicas CD8+ y las cooperadoras CD4+, mientras que los
linfocitos B son los encargados de defender contra microorganismo mediante la producción
de anticuerpos como son las inmunoglobulinas. Las células asesinas naturales en cambio
pertenecen a la inmunidad innata, y las acciones combinadas de todas estas unidades
permiten mantener la homeostasis en el ser humano.
La falla o carencia de alguna de estas unidades pone en peligro la integridad del huésped ya
que la capacidad de protección disminuye de manera significativa y no es la adecuada.
desencadenando un sinnúmero de
respuestas contra agentes patógenos que se
encuentra mediado por un conjunto de
células, tejidos y órganos, y se lo denomina
sistema inmunológico.
Esta compleja red es la encargada de
reconocer ya sean hongos, virus, bacterias y
parásitos y producir células especificas
contra ellos para lograr eliminarlos. Su
función principal es reconocer a lo propio
de lo extraño.
Entre las células protagonistas de este
complejo sistema se encuentran los
neutrófilos, células dendríticas, y
macrófagos las cuales son responsables de
la respuesta inmunitaria innata, mientras
que los linfocitos son celular directamente
relacionadas con las respuestas inmunitarias
adaptativas.
Las células linfocíticas se originas a partir
de las células troncales de la medula ósea,
de la línea linfocítica. Los linfocitos están
implicados principalmente en el mecanismo
específico de respuesta inmune del
cuerpo. Esto implica fenómenos complejos
que terminan en el desarrollo de la
inmunidad humoral y celular.
Los linfocitos se dividen en tres clases, en
linfocitos T los cuales maduran y se
diferencian en el Timo, justamente por el
lugar de diferenciación se da su nombre y
va a estar encargada de la inmunidad celular
y los linfocito B que estos van a
diferenciarse en el hígado fetal, la medula
ósea y el bazo, y los linfocitos NK. Estas
células se van a encontrar presentes siempre
en la sangre, la linfa y en los órganos
linfoides.
En la inmunidad humoral se encuentra
involucrada la producción de anticuerpos
denominadas inmunoglobulinas y es
producida por los linfocitos, que se
denominan células B. Las células B son
linfocitos derivados de la médula
ósea. Después de que las células B son
estimuladas por un antígeno, proliferan y se
transforman en células plasmáticas, que
producen anticuerpos específicos.
La inmunidad celular incluye reacciones de
hipersensibilidad retardada, rechazo del
injerto, reacciones de injerto contra
huésped, defensa contra organismos
intracelulares y probablemente defensa
contra neoplasias. La inmunidad celular
está mediada por linfocitos, que llamamos
células T. La mayoría de las células T son
longevas con una vida útil promedio de 4.4
años, pero se sabe que algunas sobreviven
hasta 20 años o más. Las células T son
capaces de salir y volver a entrar en la
circulación muchas veces durante su larga
vida. Tanto las células T y B no pueden
diferenciarse al ver partículas de sangre, sin
embargo logran identificarse mediante el
uso de marcadores celulares
inmunológicos.
El presente artículo describe de manera
amplia a las células linfocíticas, su origen,
clasificación y función dentro del huésped y
sobre toda su importancia al formar parte
del sistema inmunitario con respuestas
específicas.
MARCO REFERENCIAL
El sistema inmune media numerosas
patologías, por lo que es importante conocer
su estructura y funcionamiento. Se clasifica
en innato y adquirido. El sistema inmune
innato brinda una temprana e inespecífica
respuesta contra los microorganismos. El
sistema inmune adquirido humoral y celular
nos brinda una respuesta específica para
diferentes moléculas, posee memoria frente
a los antígenos y diversidad para reaccionar
a una gran variedad de antígenos. (1)
Las células del sistema inmune se derivan
de las células troncales ("stem cells")
pluripotentes que se diferencian en dos
clases: linfocítica y mielocítica. La primera
se encarga de generar a los linfocitos; la
segunda, otros tipos celulares. Los
linfocitos son de dos clases: linfocitos T,
diferenciados en el timo; y linfocitos B
diferenciados en el hígado fetal y bazo y la
médula ósea. Estas células se consideran
las más características de la inmunidad
adaptativa y son las únicas que expresan
receptores para el antígeno distribuidos de
forma clonal, cada uno específico frente a
un determinante antigénico diferente(2)
Los linfocitos T y B son heterogéneos en
tamaño y morfología y poseen marcadores
demostrables mediante eritrocitos de
carnero (linfocitos T) o anticuerpos
fluorescentes contra antígenos de
superficie. Las células T y B pueden
transformarse (proliferar) si se exponen a
antígenos, activándose para realizar su
función. Muchos linfocitos se diferencian y
maduran constituyendo las células
plasmáticas Tc (cooperadoras) y otras lo
hacen en células T y B de la memoria.(3)
Los linfocitos T y los linfocitos B circulan
a través de la sangre y la linfa, y se
concentran en el bazo, los ganglios
linfáticos y otros tejidos. Tanto los
linfocitos T como los B son capaces de
reconocer moléculas ajenas (antígenos) por
medio de moléculas que se encuentran en la
superficie de las células; para los linfocitos
T esas moléculas son los receptores de
célula T, y para el linfocito B son los
anticuerpos. Se trata de moléculas
altamente específicas, y en el caso de los
anticuerpos son complementarias a la
estructura antigénica que es presentada por
las APC.(4)
El linfocito es una célula que puede ser
pequeña y medir de 7 a 8 μm, con un núcleo
grande que deja visible sólo una escasa
porción del citoplasma, puede o no tener
retículo endoplásmico, el aparato de Golgi
es pequeño y la cantidad de mitocondrias y
ribosomas es escasa; esta variedad incluye a
más del 90% de los linfocitos. El linfocito
grande tiene un diámetro de 12 a 16 μm, el
citoplasma es más abundante y el núcleo
puede localizarse excéntricamente.(5)
Cada célula B posee en su superficie hasta
500 000 receptores de antígeno, pero
cuando se diferencia es capaz de secretar
glicoproteínas llamadas anticuerpos que
tienen una región transmembranal y en
forma de Y, además de estar compuestos
por cuatro cadenas de polipéptidos, dos son
cadenas pesadas idénticas y dos son cadenas
ligeras. Existen cinco tipos de anticuerpos:
IgM, IgG, IgD, IgA e IgE. Éstos tienen una
región constante Fc y una región variable
Fab, la cual distingue a cada anticuerpo para
reconocer a un antígeno dado. (6)
Los anticuerpos son moléculas que
distinguen estructuras tridimensionales. La
unión es reversible, cada antígeno tiene
diferentes estructuras conocidas como
epítopes que pueden ser reconocidas en
diferentes ángulos para iniciar una
respuesta inmune específica. En contraste,
dos moléculas muy diferentes podrían
compartir la estructura tridimensional y
unirse con el mismo anticuerpo; este
fenómeno se conoce como re- acción
cruzada. La función principal de los
anticuerpos es neutralizar virus y toxinas,
“aderezar” bacterias para que éstas sean
más apetecibles para las células fagocíticas
o para que las moléculas del complemento
entren en acción.(7)
Los linfocitos T expresan en su superficie el
receptor de T (TCR), el cual es un
heterodímero formado por dos cadenas
polipeptídicas alfa y beta (o de manera
alternativa, gamma y delta). El TCR posee
una región transmembranal anclada a la
membrana, una cola citoplásmica corta y
una región extracelular (región alfa beta)
con una gran variabilidad en la secuencia de
aminoácidos. Esta región le da la diversidad
para unirse específicamente con los
diferentes antígenos.(8)
El TCR se asocia con polipéptidos
conocidos como CD3-gamma, delta y
épsilon; estas moléculas no presentan
variabilidad. En contraste con los
anticuerpos, el receptor de la célula T
(TCR) sólo reconocerá a los péptidos que se
encuentran asociados a las moléculas del
complejo principal de histocompatibilidad
(CPH), en tanto los receptores del linfocito
B reconocen antígenos intactos.
Dependiendo de su origen, los antígenos
pueden ser presentados por diferentes
vías.(9)
Una vez que los linfocitos T CD8 positivos
son activados, preparan su arsenal para
matar a aquellas células infectadas o a
células tumorales. Por su parte, las células
T cooperadoras conocidas como linfocitos
T CD4 se subdividen en células TH1, las
cuales activan macrófagos, células TH2,
que colaboran con células B para producir
sus anticuerpos, y TH17, que podrían actuar
en la respuesta inmune adaptativa. (10)
Estas células funcionan indirectamente
activando otras células. Existe también otro
tipo de células T conocidas como células
reguladoras, que en su mayoría son células
CD4 positivas. Estas células tienen cierto
grado de reactividad contra antígenos
propios, lo cual les permite modular la
respuesta inmune contra células propias
(regulando así la aparición de
autoinmunidad) y contra células
neoplásicas (como parte esencial de la res-
puesta antitumoral). Si bien esta población
corresponde únicamente al 5-10% de las
células CD4+.(11)(12)
Cuando un antígeno ingresa al cuerpo por
segunda vez, el sistema inmune recuerda
exactamente cómo eliminarlo gracias a los
linfocitos T de memoria los cuales van a
actuar a través de una respuesta inmune
específica más intensa y más rápida.(13)
La falla de cualquiera de estos componentes
pone en grave peligro la integridad del
sistema inmunológico y su capacidad para
montar la respuesta inmunitaria más
adecuada.
CONCLUSIONES:
 Los linfocitos surgen a partir de las
células troncales de la medula ósea,
específicamente de la línea
linfocítica, y se encuentran
implicados en el mecanismo
específico de la respuesta del
sistema inmunitario.
 Existen dos subgrupos de linfocitos,
los T y los B que van a estar
encargados de la respuesta
adaptativa, mediando la inmunidad
celular y la inmunidad humoral.
 Las células linfocíticas circulan a
través de la sangre y la linfa, y se
concentran en el bazo, los ganglios
linfáticos y otros tejidos
 La respuesta inmune de los
linfocitos T va estar mediada por
receptores que le permiten
reconocer moléculas ajenas.
 La respuesta inmune de los
linfocitos T se va a dar gracias a los
anticuerpos que les va a permitir
reconocer antígenos.
BIBLIOGRAFIA:
1. Barr LC, Guti B. sistema inmune ?
2015;
2. Bertha G, Robledo V.
www.medigraphic.com 276.
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12. Velasquez SY, Garcia LF, Alvarez
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REGULADORAS Y SU
INFLUENCIA EN LA
SOBREVIDA DEL TRASPLANTE
RENAL Estado actual del trasplante
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13. Biomed R, Cocom-g PC, Mut-mart
MC, Regionales I, Noguchi H,
Biomed R. la inmunidad innata .
2004;15(490):113–22.

Tema: Linfocitos

  • 1.
    LINFOCITOS Autor: James ManoloHerrera Orosco Co- Autor: Dr. Jorge Cañarte Alcívar UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MANABÍ FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD ESCUELA DE MEDICINA Portoviejo, Manabí, Ecuador Octubre, 2018 RESUMEN: INTRODUCCION: El cuerpo humano está en una guerra constante con microorganismo que se encuentran en el medio externo, los cuales son capaces de provocar daño ya sea leve o grave en el huésped, sin embargo el organismo consta de un sistema que le garantiza la existencia y supervivencia La tarea primordial del sistema inmunitario es defender el "yo" de lo "no propio". Los linfocitos son las células primarias del sistema inmunitario que han desarrollado uno de los mecanismos de defensa más perfecto y completo del sistema biológico. El sistema inmunológico se divide en el sistema adaptativo y el sistema innato. El sistema inmunitario adaptativo se distingue de cualquier otro gracias a las siguientes propiedades: presenta especificidad al reconocer antígenos, diversidad del repertorio de receptores de antígenos, expansión clonal a gran velocidad, adaptabilidad al entorno cambiante y una potente memoria inmunológica. Los linfocitos son las células primarias de la inmunidad adaptativa. Los linfocitos se dividen en células T, células B y células asesinas naturales (NK). La descripción y función de estos 3 tipos de células individuales, así como el sistema que conforman, será el tema a tratar a continuación en el presente artículo. Las células T desempeñan un papel primordial dentro de este sistema, ellas fomentan la eliminación de agentes patógenos intracelulares a través de las células que lo conforman como son las células T citotóxicas CD8+ y las cooperadoras CD4+, mientras que los linfocitos B son los encargados de defender contra microorganismo mediante la producción de anticuerpos como son las inmunoglobulinas. Las células asesinas naturales en cambio pertenecen a la inmunidad innata, y las acciones combinadas de todas estas unidades permiten mantener la homeostasis en el ser humano. La falla o carencia de alguna de estas unidades pone en peligro la integridad del huésped ya que la capacidad de protección disminuye de manera significativa y no es la adecuada.
  • 2.
    desencadenando un sinnúmerode respuestas contra agentes patógenos que se encuentra mediado por un conjunto de células, tejidos y órganos, y se lo denomina sistema inmunológico. Esta compleja red es la encargada de reconocer ya sean hongos, virus, bacterias y parásitos y producir células especificas contra ellos para lograr eliminarlos. Su función principal es reconocer a lo propio de lo extraño. Entre las células protagonistas de este complejo sistema se encuentran los neutrófilos, células dendríticas, y macrófagos las cuales son responsables de la respuesta inmunitaria innata, mientras que los linfocitos son celular directamente relacionadas con las respuestas inmunitarias adaptativas. Las células linfocíticas se originas a partir de las células troncales de la medula ósea, de la línea linfocítica. Los linfocitos están implicados principalmente en el mecanismo específico de respuesta inmune del cuerpo. Esto implica fenómenos complejos que terminan en el desarrollo de la inmunidad humoral y celular. Los linfocitos se dividen en tres clases, en linfocitos T los cuales maduran y se diferencian en el Timo, justamente por el lugar de diferenciación se da su nombre y va a estar encargada de la inmunidad celular y los linfocito B que estos van a diferenciarse en el hígado fetal, la medula ósea y el bazo, y los linfocitos NK. Estas células se van a encontrar presentes siempre en la sangre, la linfa y en los órganos linfoides. En la inmunidad humoral se encuentra involucrada la producción de anticuerpos denominadas inmunoglobulinas y es producida por los linfocitos, que se denominan células B. Las células B son linfocitos derivados de la médula ósea. Después de que las células B son estimuladas por un antígeno, proliferan y se transforman en células plasmáticas, que producen anticuerpos específicos.
  • 3.
    La inmunidad celularincluye reacciones de hipersensibilidad retardada, rechazo del injerto, reacciones de injerto contra huésped, defensa contra organismos intracelulares y probablemente defensa contra neoplasias. La inmunidad celular está mediada por linfocitos, que llamamos células T. La mayoría de las células T son longevas con una vida útil promedio de 4.4 años, pero se sabe que algunas sobreviven hasta 20 años o más. Las células T son capaces de salir y volver a entrar en la circulación muchas veces durante su larga vida. Tanto las células T y B no pueden diferenciarse al ver partículas de sangre, sin embargo logran identificarse mediante el uso de marcadores celulares inmunológicos. El presente artículo describe de manera amplia a las células linfocíticas, su origen, clasificación y función dentro del huésped y sobre toda su importancia al formar parte del sistema inmunitario con respuestas específicas. MARCO REFERENCIAL El sistema inmune media numerosas patologías, por lo que es importante conocer su estructura y funcionamiento. Se clasifica en innato y adquirido. El sistema inmune innato brinda una temprana e inespecífica respuesta contra los microorganismos. El sistema inmune adquirido humoral y celular nos brinda una respuesta específica para diferentes moléculas, posee memoria frente a los antígenos y diversidad para reaccionar a una gran variedad de antígenos. (1) Las células del sistema inmune se derivan de las células troncales ("stem cells") pluripotentes que se diferencian en dos clases: linfocítica y mielocítica. La primera se encarga de generar a los linfocitos; la segunda, otros tipos celulares. Los linfocitos son de dos clases: linfocitos T, diferenciados en el timo; y linfocitos B diferenciados en el hígado fetal y bazo y la médula ósea. Estas células se consideran las más características de la inmunidad adaptativa y son las únicas que expresan receptores para el antígeno distribuidos de
  • 4.
    forma clonal, cadauno específico frente a un determinante antigénico diferente(2) Los linfocitos T y B son heterogéneos en tamaño y morfología y poseen marcadores demostrables mediante eritrocitos de carnero (linfocitos T) o anticuerpos fluorescentes contra antígenos de superficie. Las células T y B pueden transformarse (proliferar) si se exponen a antígenos, activándose para realizar su función. Muchos linfocitos se diferencian y maduran constituyendo las células plasmáticas Tc (cooperadoras) y otras lo hacen en células T y B de la memoria.(3) Los linfocitos T y los linfocitos B circulan a través de la sangre y la linfa, y se concentran en el bazo, los ganglios linfáticos y otros tejidos. Tanto los linfocitos T como los B son capaces de reconocer moléculas ajenas (antígenos) por medio de moléculas que se encuentran en la superficie de las células; para los linfocitos T esas moléculas son los receptores de célula T, y para el linfocito B son los anticuerpos. Se trata de moléculas altamente específicas, y en el caso de los anticuerpos son complementarias a la estructura antigénica que es presentada por las APC.(4) El linfocito es una célula que puede ser pequeña y medir de 7 a 8 μm, con un núcleo grande que deja visible sólo una escasa porción del citoplasma, puede o no tener retículo endoplásmico, el aparato de Golgi es pequeño y la cantidad de mitocondrias y ribosomas es escasa; esta variedad incluye a más del 90% de los linfocitos. El linfocito grande tiene un diámetro de 12 a 16 μm, el citoplasma es más abundante y el núcleo puede localizarse excéntricamente.(5) Cada célula B posee en su superficie hasta 500 000 receptores de antígeno, pero cuando se diferencia es capaz de secretar glicoproteínas llamadas anticuerpos que tienen una región transmembranal y en forma de Y, además de estar compuestos por cuatro cadenas de polipéptidos, dos son cadenas pesadas idénticas y dos son cadenas ligeras. Existen cinco tipos de anticuerpos: IgM, IgG, IgD, IgA e IgE. Éstos tienen una
  • 5.
    región constante Fcy una región variable Fab, la cual distingue a cada anticuerpo para reconocer a un antígeno dado. (6) Los anticuerpos son moléculas que distinguen estructuras tridimensionales. La unión es reversible, cada antígeno tiene diferentes estructuras conocidas como epítopes que pueden ser reconocidas en diferentes ángulos para iniciar una respuesta inmune específica. En contraste, dos moléculas muy diferentes podrían compartir la estructura tridimensional y unirse con el mismo anticuerpo; este fenómeno se conoce como re- acción cruzada. La función principal de los anticuerpos es neutralizar virus y toxinas, “aderezar” bacterias para que éstas sean más apetecibles para las células fagocíticas o para que las moléculas del complemento entren en acción.(7) Los linfocitos T expresan en su superficie el receptor de T (TCR), el cual es un heterodímero formado por dos cadenas polipeptídicas alfa y beta (o de manera alternativa, gamma y delta). El TCR posee una región transmembranal anclada a la membrana, una cola citoplásmica corta y una región extracelular (región alfa beta) con una gran variabilidad en la secuencia de aminoácidos. Esta región le da la diversidad para unirse específicamente con los diferentes antígenos.(8) El TCR se asocia con polipéptidos conocidos como CD3-gamma, delta y épsilon; estas moléculas no presentan variabilidad. En contraste con los anticuerpos, el receptor de la célula T (TCR) sólo reconocerá a los péptidos que se encuentran asociados a las moléculas del complejo principal de histocompatibilidad (CPH), en tanto los receptores del linfocito B reconocen antígenos intactos. Dependiendo de su origen, los antígenos pueden ser presentados por diferentes vías.(9) Una vez que los linfocitos T CD8 positivos son activados, preparan su arsenal para matar a aquellas células infectadas o a células tumorales. Por su parte, las células T cooperadoras conocidas como linfocitos
  • 6.
    T CD4 sesubdividen en células TH1, las cuales activan macrófagos, células TH2, que colaboran con células B para producir sus anticuerpos, y TH17, que podrían actuar en la respuesta inmune adaptativa. (10) Estas células funcionan indirectamente activando otras células. Existe también otro tipo de células T conocidas como células reguladoras, que en su mayoría son células CD4 positivas. Estas células tienen cierto grado de reactividad contra antígenos propios, lo cual les permite modular la respuesta inmune contra células propias (regulando así la aparición de autoinmunidad) y contra células neoplásicas (como parte esencial de la res- puesta antitumoral). Si bien esta población corresponde únicamente al 5-10% de las células CD4+.(11)(12) Cuando un antígeno ingresa al cuerpo por segunda vez, el sistema inmune recuerda exactamente cómo eliminarlo gracias a los linfocitos T de memoria los cuales van a actuar a través de una respuesta inmune específica más intensa y más rápida.(13) La falla de cualquiera de estos componentes pone en grave peligro la integridad del sistema inmunológico y su capacidad para montar la respuesta inmunitaria más adecuada. CONCLUSIONES:  Los linfocitos surgen a partir de las células troncales de la medula ósea, específicamente de la línea linfocítica, y se encuentran implicados en el mecanismo específico de la respuesta del sistema inmunitario.  Existen dos subgrupos de linfocitos, los T y los B que van a estar encargados de la respuesta adaptativa, mediando la inmunidad celular y la inmunidad humoral.  Las células linfocíticas circulan a través de la sangre y la linfa, y se concentran en el bazo, los ganglios linfáticos y otros tejidos  La respuesta inmune de los linfocitos T va estar mediada por
  • 7.
    receptores que lepermiten reconocer moléculas ajenas.  La respuesta inmune de los linfocitos T se va a dar gracias a los anticuerpos que les va a permitir reconocer antígenos. BIBLIOGRAFIA: 1. Barr LC, Guti B. sistema inmune ? 2015; 2. Bertha G, Robledo V. www.medigraphic.com 276. 2009;52(6):276–7. 3. Development HL. 1. Lymphocytes. 2008;364–9. 4. Anel A. Sebbm divulgación acércate a nuestros científicos. 2010;(2):3–4. 5. Murphy K, Travers P, Walport M. Inmunobiología de Janeway. 2008. 835 p. 6. Jaramillo F, Gomez L, Anaya J. Células T reguladoras, infección y autoinmunidad: implicaciones en terapéutica. Infectio. 2006;10(3):178–85. 7. Abbas, Abul K., Lichtman, Andrew H., Pillai S. Inmunologia celular y molecular. 2011. 321-351 p. 8. Owen JA, Punt J, Stranford SA. KUBY Inmunologia. Septima ed. McGraw-Hill Interamericana Editores S., editor. 2014. 830 p. 9. Manuel J, Diana G. Mecanismos de supresión de las células T reguladoras ( Treg ). 2013; 10. A LA DIVERSIDAD DE ANTICUERPOS Immune System and Genetics : 2011; 11. Maddelainne HS. Hoyos Serrano Maddelainne 1 Colaboración: Rojas Montero Boris 2. 2014;2330–6. 12. Velasquez SY, Garcia LF, Alvarez CM. LAS CELULAS T REGULADORAS Y SU INFLUENCIA EN LA SOBREVIDA DEL TRASPLANTE RENAL Estado actual del trasplante renal Respuesta inmune hacia el
  • 8.
    aloinjerto. 2007;491–501. 13. BiomedR, Cocom-g PC, Mut-mart MC, Regionales I, Noguchi H, Biomed R. la inmunidad innata . 2004;15(490):113–22.