El documento detalla la construcción del estado moderno bajo los Reyes Católicos, incluyendo la unión dinástica de Castilla y Aragón, la conquista del reino nazarí de Granada y la incorporación de Navarra, así como la expansión en el Atlántico y la política exterior hacia Italia y África. Se destaca la consolidación de una monarquía autoritaria y la organización del estado a través de nuevas instituciones y reformas, que fortalecieron el poder real. Finalmente, se mencionan las políticas mediterráneas y la lucha contra el imperio otomano, reflejando una época de importantes cambios políticos y territoriales.