La teoría general de sistemas se desarrolló en 1940 y se aplicó originalmente a estudios biológicos. Desde entonces, se ha aplicado a diversas áreas como la administración de bibliotecas. Un sistema se define como una unidad compuesta por partes interrelacionadas. La teoría considera a las organizaciones como sistemas abiertos que interactúan con su entorno. Dentro de una organización, existen subsistemas como el técnico, estructural, de objetivos y el psicosocial.