El documento discute tres aspectos clave para diseñar contenidos efectivos de e-learning: cómo aprenden las personas, cómo enseñamos, y qué enseñamos. Explica que las personas aprenden mejor haciendo en lugar de solo escuchar, y que los contenidos deben motivar al estudiante y permitirle cometer errores y aprender a su propio ritmo. También destaca la importancia de enseñar habilidades prácticas como el trabajo en equipo y la resolución de problemas.