El planteamiento del problema se centra en identificar y analizar los factores estresantes que pueden afectar a los niños entre 5 y 7 años, así como las posibles manifestaciones del estrés en esta población infantil. El autor argumenta que el estrés infantil no ha recibido la atención necesaria a pesar de que puede derivar en trastornos conductuales y problemas de relacionamiento. Algunos de los factores identificados son problemas familiares, exceso de tareas escolares y métodos de enseñanza inadecuados. El objetivo es corroborar la influencia de estos factores en las