El estrés infantil se produce por situaciones que los niños no pueden controlar y alteran su equilibrio. Los factores estresantes, la percepción del niño de estos factores, y su comportamiento ante ellos pueden afectar su desempeño escolar y relaciones. Los síntomas del estrés infantil pueden ser emocionales como tristeza o físicos como dolores de cabeza. Los padres y profesionales deben ayudar a los niños a enfrentar el estrés de manera saludable, por ejemplo con técnicas de relajación,