Este documento discute la necesidad de la autorregulación de la industria publicitaria a través de un código de ética. Propone que la industria publicitaria se autorregule a sí misma mediante la creación de un organismo llamado CONAR, que establecería normas de conducta voluntarias para publicistas, anunciantes y medios. El objetivo sería fomentar la industria publicitaria de una manera responsable y ética, protegiendo a los consumidores y a la competencia leal.