La película Tiempos Modernos de Charles Chaplin muestra de manera cómica la realidad de una sociedad mecanizada y politizada en la que los trabajadores son tratados como engranes de la organización, obligados a trabajar bajo presión sin derechos ni momentos de descanso. Aunque la situación laboral ha mejorado con el tiempo al otorgar más derechos a los trabajadores, la película critica los modelos de administración que no respetan la dignidad humana.