Este documento analiza la poesía peruana reciente y la tendencia a la melancolía. El autor argumenta que la poesía presentada en los Juegos Florales mostró temas sentimentales convencionales. Sin embargo, identifica a varios poetas nuevos con potencial, como Luis Berninzon, Armando Bazán y Juan María Merino Vigil. Concluye que la poesía peruana carece de innovación y se aferra a temas del pasado en lugar de explorar el presente o futuro.