Este documento presenta el lema del Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos de 2010: "Vosotros sois testigos de todas estas cosas" (Lc 24:48). Resalta la importancia de dar testimonio de Cristo y la necesidad de superar las divisiones entre las Iglesias. También reflexiona sobre los avances del ecumenismo en los últimos 100 años desde la Conferencia Misionera Mundial de Edimburgo de 1910, y pide respeto por la libertad religiosa y los derechos de las diferentes comunidades eclesiales.