El documento propone que las escuelas católicas promuevan procesos de discipulado misionero para fortalecer su identidad y misión a la luz de las enseñanzas de la Conferencia de Aparecida. Reconoce los desafíos del cambio de época y propone actualizar la misión educativa mediante una renovada misión continental permanente para formar discípulos misioneros de Jesucristo. Asimismo, enfatiza la importancia de un currículum evangelizador e involucrar a todos los actores educativos como