Existen diversas vías para administrar medicamentos en el cuerpo, incluyendo por vía oral a través de la boca, inyecciones por vía parenteral, a través de la piel por vía cutánea, y a través de las mucosas como la lingual, nasal, ocular, pulmonar, rectal y vaginal. La elección de la vía depende del tipo de medicamento, su absorción en el cuerpo, y las necesidades del paciente.