La vía dérmica es la administración de medicamentos a través de la piel. Varios factores como el estado de la piel, el tiempo de contacto, la irrigación sanguínea y las propiedades físico-químicas del fármaco influyen en la absorción dérmica. Algunos medicamentos comúnmente administrados por esta vía son el aciclovir para tratar infecciones por herpes, el adapaleno para el acné y la amfotericina B para infecciones fúngicas.