El Ministerio de Fomento planea liberalizar el ferrocarril español en 2014 permitiendo que empresas privadas operen trenes por primera vez en 72 años. Se concederán licencias a tres empresas inicialmente para operar en toda la red, aunque su principal interés es la alta velocidad. Renfe competirá dividiéndose en cuatro sociedades, una de las cuales alquilará material ferroviario a las empresas privadas. Francia y Alemania podrían solicitar licencias para operar en España, especialmente en las líneas de alta velocidad más rentables.