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Comunicado rechazo recorte enfermeras recu

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Comunicado rechazo recorte enfermeras recu

  1. 1. Comunicado de rechazo a la reducción de enfermeras en la Unidad deRecuperación Postquirúrgica del Hospital Clínico Universitario de MálagaDesde hace un tiempo se nos viene advirtiendo que a partir del mes de octubre se veráreducida la plantilla de enfermeras de la Unidad de Recuperación Postquirúrgica del HospitalClínico Universitario de Málaga. Hasta ahora la ratio habitual de pacientes asignados a cadaenfermera en dicha unidad ha sido de 1:2. La unidad posee 10 camas, habiendo por tanto 5enfermeros en cada turno.Inexplicablemente, se quiere reducir a partir del mes de octubre el número de enfermeros de5 a 4 en el turno de noche con lo cual la ratio pasaría a ser de 1:3 de forma sistemática enalgunos casos. Decimos inexplicablemente porque nadie nos ha explicado los motivos por loscuales se pretende tomar esta decisión. Y porque la consideramos inexplicable desde cualquierpunto de vista, tanto científico, económico o de sentido común.Si en ausencia de otros argumentos, los motivos para justificar esa reducción sonexclusivamente económicos y quienes han tomado esta decisión piensan que la reducción depersonal de enfermería va a suponer un ahorro, debemos advertirles del error que supondría,en base a la abundante bibliografía que documenta este hecho.Las enfermeras que trabajamos en esta unidad queremos manifestar nuestro rotundorechazo ante tal medida. Atendiendo a nuestra responsabilidad profesional, creemosnecesario poner en su conocimiento las recomendaciones sobre dimensionamiento deplantillas en unidades especiales y les pedimos que recapaciten esa decisión teniendo encuenta los argumentos que les presentamos a continuación.En caso de obviar esa información y persistir en su decisión, debemos manifestar que notendremos otro remedio que acatarlo puesto que no somos nosotros los que elaboramos lasplantillas de trabajo. Pero no podremos asumir la responsabilidad añadida de superar unasratios contrarias a las recomendaciones de organismos como el Ministerio de Sanidad yPolítica social, así como de las sociedades científicas nacionales e internacionales competentesen estos asuntos. Así lo expondremos y denunciaremos en su momento a las entidades ymedios que correspondan para dar conocimiento de esa situación de riesgo para la seguridadde los pacientes que atendemos. Y por tanto, serán ustedes, los que hayan tomado ladecisión, los que deban asumir esa responsabilidad y defenderla ante quien corresponda.A continuación argumentamos nuestra postura ante tal medida con el presente escrito.
  2. 2. El dimensionamiento de las plantillas de enfermería en estas unidades debe basarse, por unlado en la formación específica en cuidados intensivos de los profesionales, y por otro en elmantenimiento de unas ratios adecuadas de atención.Los índices o escalas de medición de cargas de trabajo son los instrumentos reconocidos yaceptados para adecuar las previsiones de recursos humanos de enfermería, asegurar lacalidad de atención y disminuir costos en las unidades de cuidados críticos. Los másreconocidos y utilizados internacionalmente son TISS (therapeutic intervention scoringsystem), NEMS (nine equivalents of nursing manpower use score) y NAS (Nursing activityscore).1 Cada uno tiene unas ventajas y unos inconvenientes, han ido mejorándoseprogresivamente y permiten estimar de la manera más objetiva posible los recursosasistenciales más idóneos para cada situación concreta.2La Foundation for Research on Intensive Care in Europe realizó un proyecto de investigación agran escala de las unidades de cuidados críticos europeas. Este proyecto fue dividido en variasfases siendo la primera de ellas, el EURICUS-13, referente al efecto de la organización y lagestión sobre la eficacia y la eficiencia en las unidades de críticos. En dicho estudioparticiparon 100 unidades de 12 países europeos analizándose: cargas de trabajo, niveles decuidados, relaciones enfermera-paciente y eficiencia del uso de los recursos humanosenfermeros. En base a los resultados de estos estudios y a las estimaciones realizadas conestos instrumentos, diferentes expertos y organizaciones han publicado unos estándares derequerimientos para cada nivel de atención.En la Unidad de Recuperación se prestan cuidados intensivos a pacientes que han sidosometidos a intervenciones quirúrgicas complejas que precisan actuaciones y una vigilanciamás estrecha que el resto de pacientes postquirúrgicos. La mayor parte de los ingresos de launidad corresponden a pacientes de cirugía cardiaca, cardiovascular, cirugía generalcomplicada, politraumatismos y otras cirugías de gran complejidad. Esta condición degravedad requiere de cuidados intensivos postquirúrgicos, entre los que destacan:administración de drogas vasoactivas o inotropos, ventilación mecánica invasiva y no invasiva,terapias continuas de depuración extrarenal, contrapulsación intraaórtica, vigilancia ymonitorización estrecha, cuidados y curas de heridas quirúrgicas complejas, entre otras.Según la clasificación deniveles asistencialespresentada por Abizanda ycols4, de la Sociedad Fuente: Niveles asistenciales según Abizanda.3
  3. 3. Española de Medicina Intensiva y Unidades Coronarias, estos cuidados y tratamientospertenecen al tercer nivel.Otras instituciones internacionales coinciden con el planteamiento anterior en clasificacionesparecidas, como la descrita en la siguiente tabla, coincidente igualmente con los criteriosrecogidos por Goldhill D. en Levels of critical care for adult patients, de la Intensive CareSociety en 2002:En base a la pertenencia a uno u otro nivel, se estiman unas necesidades de provisión depersonal. Distintas organizaciones o instituciones han expuesto sus recomendaciones: 5, 6 Recomendaciones de ratios enfermera-paciente en unidades de atención a pacientes críticosEn este último documento de la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud titulado“Unidad de cuidados intensivos. Estándares y recomendaciones” y publicado por el Ministeriode Sanidad Y Política Social en 20106 se establecen los requisitos básicos comunes y lasgarantías de seguridad y calidad que deben ser cumplidas para la apertura y funcionamientode centros sanitarios del SNS. En dicho documento se especifica textualmente que: 43. La valoración de necesidades de enfermería deben tener en cuenta, al menos, los siguientes factores: Carga de trabajo y competencias para satisfacer las necesidades del paciente (incluyendo el nivel de dependencia); las funciones de la enfermera de la UCI; las categorías profesionales y perfil de competencias del equipo multiprofesional; la contribución del personal auxiliar de enfermería; la presencia de la responsable de enfermería de la UCI; otras actividades distintas a la atención directa al paciente y patrones de organización de la UCI. Se debe tomar en consideración el solapamiento de tiempo necesario para hacer el traslado de responsabilidad
  4. 4. en cada cambio de turno. Estos factores pueden variar notablemente entre UCI de distintos niveles asistenciales, por lo que se estiman las siguientes necesidades:  UCI de nivel asistencial III: 1 paciente por enfermera  UCI de nivel asistencial II: 1,6 pacientes por enfermera.  UCI en nivel asistencial I: 3 pacientes por enfermera.Por otra parte, se ha puesto de manifiesto que la carga de trabajo, medido mediante elindicador NEMS, no varía considerablemente entre unos turnos y otros, en el ámbito de laatención al paciente críticamente enfermo.1 Fuente: Análisis del uso de los recursos humanos enfermeros en una unidad de cuidados intensivos polivalente. Situación con el resto de UCI europeas. Enferm Intensiva 2001; 12(3): 127-134Estos niveles de NEMS establecen una relación paciente/enfermera operativa según NEMS de1:1,7 para los pacientes de cirugía cardiaca por poner un ejemplo. Valor indicado, menor alque actualmente mantenemos en la unidad con una ratio por turno de 1:2. Lógicamente, al noobservarse variaciones considerables en los valores de NEMS entre turnos, la provisión depersonal no debe variar entre la mañana, la tarde o la noche.Las diferencias existentes entre las ratios medias planificadas en nuestra unidad (1:2) y lasratios que serían operativas (entre 1:1 y 1:1,7) hacen obvio pensar que ya en la actualidad nosencontramos ante un escenario de déficit de recursos humanos dentro de nuestra unidad.
  5. 5. No hace mucho planteaba Martínez Ques 7: ¿Quién se ocupa de la seguridad de lospacientes? Afirmando que “Las instituciones sanitarias deben analizar, identificar, evaluar ydar tratamiento a los riesgos conocidos susceptibles de producir eventos adversos, ya seaninfecciones por la práctica médica, errores de medicación o ulceras por presión. “En un ambiente de preocupación creciente por la seguridad de la atención sanitaria,numerosos estudios han analizado la relación entre la dotación de enfermeras y los resultadosobtenidos. Basándose en ellos, diferentes sociedades científicas se han pronunciado sobre larepercusión sanitaria que produce un déficit en la relación enfermera/paciente (E/P). LaBACCN (British Association of Critical Care Nurses) expone en su informe de 2005 que unareducción de los ratios E/P está relacionado con:  Aumento de las complicaciones iatrogénicas.  Aumento de los errores humanos.  Retraso en el destete de la ventilación mecánica.  Y aumento de las tasas de infección.Según un informe de esta misma sociedad8 :1. Cuando la relación enfermera/paciente (E/P) disminuye, existe un aumento considerable enlos tiempos de los procesos críticos como consecuencia del aumento de: infecciónnosocomial, aumento de errores de medicación, complicaciones, infecciones de heridas.2. Los pacientes sometidos a cirugía en hospitales con bajas relaciones E/P corren un mayorriesgo de desarrollar complicaciones evitables como por ejemplo, infecciones urinarias,neumonías, trombosis, y otras complicaciones pulmonares.3. Los pacientes sometidos a ventilación mecánica precisan de mayor tiempo para su destete(desconexión del ventilador) cuando la relación E/P disminuye.Según otro informe de la CACCN-1999 (asociación canadiense de enfermeras de cuidadoscríticos) una buena relación cualitativa y cuantitativa de personal enfermero en las unidadesde cuidados críticos disminuye las tasas de mortalidad y de morbilidad, disminuyendotambién la estancia media, la tasa de readmisión y consecuentemente los costes de laatención.¿Por qué un número adecuado de enfermeras a pie de cama da lugar a mejores resultadospara los pacientes? Según Martinez Ques en el artículo citado anteriormente, “la provisión depersonal apropiado permite que las enfermeras maximicen su vigilancia profesional con lospacientes que tienen asignados.” La falta de vigilancia, puede conducir al evento adverso, o alfenómeno conocido como fallo de rescate. El término “fallo de rescate” ha recibido
  6. 6. recientemente gran atención en la literatura científica enfermera9. El fallo de rescate sedefine como “el deterioro en la condición de un paciente que hubiera podido ser evitadomediante la precoz intervención de una enfermera que actuara de forma apropiada10.”Un gran número de estudios, con amplias muestras y publicados en revistas de gran impacto,alertan sobre las consecuencias de una inadecuada planificación de las plantillas de enfermeríay sobre la relación entre eventos adversos, muerte, costes y el número de enfermeras.Por resaltar alguno de los más importantes:Needleman et al11 hallaron una asociación importante entre el mayor número de horas deatención por la enfermera y una disminución de la incidencia de 5 efectos adversos—infecciónurinaria, hemorragia digestiva alta, neumonía nosocomial, choque o paro cardíaco y “fallo enel rescate” (muerte de un paciente asociada a una complicación)—y de la estancia hospitalaria.Cho et al12, en un estudio retrospectivo que incluyó a 124.204 pacientes, concluyeron que lasobrecarga de trabajo para el equipo de enfermería contribuye a que se presenten errores enlas medidas de control de infecciones, como la desinfección de las manos y el aislamiento depacientes infectados por organismos multirresistentes.Marelich13 recomienda tener una ratio enfermera:paciente de 1:1.Otros autores han estudiado en profundidad la repercusión de las cargas de trabajo en losresultados de la atención poniendo de manifiesto que la reducción de personal tampocoresulta ser una medida costo efectiva plasmando sus resultados en documentos que ya sonconsiderados clásicos en cuanto al estudio de la seguridad clínica se refiere.14,15,16,17,18,19Por todo lo expuesto anteriormente:  Consideramos, cuando menos, “arriesgado” seguir adelante con la propuesta de disminuir la plantilla de enfermeras en el turno de noche en la Unidad de
  7. 7. Recuperación disminuyendo la ratio (a 1:3 en algunos casos) con respecto a la actual 1:2 (que ya resulta contraria a la recomendada).  No entendemos que misteriosas razones pueden llevar a alguien a pensar que recortar una enfermera en el turno de noche sea la medida de ahorro más indicada y que con esa ausencia pueda seguir ofreciéndose la misma atención a los pacientes.  Entendemos además que no se trataría de una medida costo-efectiva ni adecuada para mejorar los resultados de la Unidad.  Pensamos que una reducción de personal atendiendo al mismo número de pacientes pondría en grave riesgo la seguridad de los mismos. Una reducción de costes en personal que no mermara la calidad de la atención y no pusiera en riesgo la seguridad de los pacientes debería ir obligatoriamente acompañada de un cierre de camas en la unidad.Por todo ello, les solicitamos que recapaciten y retiren esa propuesta, en su deber de velarpor el bien de los pacientes que atendemos en el Sistema Sanitario Público Andaluz.En su caso, asumiendo nosotros nuestra responsabilidad profesional de denunciar aquellassituaciones o condiciones que puedan poner en peligro la seguridad de los pacientes a los queatendemos, nos reservamos nuestro derecho a exponer estos mismos argumentos a laopinión pública, así como a los organismos e instituciones con responsabilidad en materiasde Seguridad y Calidad como el Observatorio autonómico y nacional de Seguridad delPaciente, Consejería de Salud, sindicatos y sociedades científicas. Atentamente.Los enfermeros y enfermeras de la Unidad de Recuperación del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga, cuyas firmas anexamos a este documento.Bibliografía citada:1 Barroso DA, Fuente Juarez AI, Lopez Cid JJ, Millan Vazquez FJ, Rosado MN, Simon Garcia MJ et al.Analysis of the use of nursing personnel in a general intensive care unit. Situation in other europeanICUs. Enferm Intensiva 2001;12:127-34.2 Canabarro ST, Velozo KD, Eidt OR, Piva JP, Garcia PC. Nine Equivalents of Nursing Manpower Use Score(NEMS): a study of its historical process. Rev Gaucha Enferm 2010;31:584-90.3 Moreno R, Reis Miranda D. Nursing Staff in Intensive Care in Europe. The Mismatch Between Planningand Practice. Chest 1998; 113(3): 752-758.4 Abizanda Campos R, Jorda Marcos R, Valle Herraez FJ, Cuervo Martinez A, Chama Barrientos A. Nivelesde asistencia en una UCI. Delimitación mediante la aplicación racionalizada del sistema TISS. MedicinaIntensiva 1983;7:268-72.
  8. 8. 5 British Association of Critical Care Nurses. Position Statement On Nurse-Patient Ratios in Critical Care(Revision). http://www.baccn.org.uk/downloads/BACCN_Staffing_Standards.pdf . 2007. 27-8-2011. RefType: Electronic Citation6 Agencia de Calidad - Sistema Nacional de Salud. Unidades de cuidados intensivos. Estándares yrecomendaciones. 2010. Madrid (Spain), MSPS. 2010. Ref Type: Edited Book7 Martínez Ques AA.¿Quién se ocupa de la seguridad de los pacientes? Evidentia 2007 ene-feb; 4(13).En: http://www.index-f.com/evidentia/n13/304articulo.php [ISSN: 1697-638X].8 British Association of Critical Care Nurses (BACCN). Position statement on nurse-patient ratios incritical care: Resourcing of Intensive Care Services (1997). Available from:http://www.baccn.org.uk/general/position_statement/PositionStatement.htm.9 Clarke, S.P., & Aiken, L.H. ( 2003). Failure to rescue. American Journal of Nursing, 103(1), 42-4710 Martinez Ques AA, Fernández Romero F. Fallo de rescate: la línea que traspasa el factor humano.Evidentia 2006 jul-ago; 3(10). En: http://www.index-f.com/evidentia/n10/230articulo.php [ISSN: 1697-638X]. Consultado el 12 de noviembre de 200611 Needleman J, Buerhaus P, Mattke S, Stewart M, Zelevinsky K. Nurse-staffing levels and the quality ofcare in hospitals. N Engl J Med. 2002; 346:1715-22.12 Cho SH, Ketefian S, Barkauskas VH, Smith D.G. The effects of nurse staffing on adverse events,morbidity, mortality, and medical costs. Nurs Res. 2003; 52:71-9.13 Marelich GP, Murin S, Battistella F, Inciardi J, Vierra T, Roby M. Protocol weaning of mechanicalventilation in medical and surgical patients by respiratory care practitioners and nurses:effect onweaning time and incidence of ventilator-associated pneumonia. Chest. 2000; 118:459-67.14 Carayon P, Gurses AP. A human factors engineering conceptual framework of nursing workload andpatient safety in intensive care units. Intensive Crit Care Nurs 2005;21:284-301.15 Tarnow-Mordi WO, Hau C, Warden A, Shearer AJ. Hospital mortality in relation to staff workload: a 4-year study in an adult intensive-care unit. Lancet 2000;356:185-9.16 Needleman J, Buerhaus P, Pankratz VS, Leibson CL, Stevens SR, Harris M. Nurse staffing and inpatienthospital mortality. N Engl J Med. 2011;364:1037-1045.17 Westbrook JI, Woods A, Rob MI, Dunsmuir WTM, Day RO. Association of interruptions with anincreased risk and severity of medication administration errors.Arch Intern Med. 2010;170:683-690.18 Stone PW, Mooney-Kane C, Larson EL, et al Nurse working conditions and patient safety outcomes.Med Care. 2007;45:571-578.19 Hugonnet S, Chevrolet JC, Pittet D. The effect of workload on infection risk in critically ill patients. CritCare Med. 2007;35:76-81.

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