El cuento describe cómo Juan fabricaba los mejores sombreros en el pueblo de Sansemillas. Un día fabricó un sombrero de jardín muy grande que usó para protegerse del clima. Cuando comenzó a llover, su perro y varios vecinos buscaron refugio bajo el sombrero. Pronto llegaron más personas, animales e incluso países enteros buscando protección de la lluvia, hasta que no quedó más espacio bajo el gran sombrero de Juan.