El documento describe a una persona integral como alguien que piensa con claridad y orden, es consciente de sus motivaciones y valores, y sabe por qué piensa, siente y actúa de determinadas maneras. Además, una persona integral reconoce sus limitaciones y es capaz de enfrentar sus debilidades mediante el uso de la creatividad. Por último, una persona integral orienta sus acciones de acuerdo con sus principios.