El fragmento narra una conversación entre dos amigos, Daniel el Mochuelo y Roque el Moñigo, quienes se sienten asustados e inquietos ante las estrellas y el universo, cosas que no pueden comprender ni abarcar. Roque le pregunta a Daniel si es posible que una estrella caída no llegue nunca al fondo, debido a que no entiende si el aire que rodea a la Tierra y las estrellas se acaba. Daniel admite que la conversación le asusta y marea.