Un proyecto de inversión surge como respuesta a una idea de negocio que busca satisfacer una necesidad humana. Para determinar la viabilidad de un proyecto, se evalúan aspectos comerciales, técnicos, legales, ambientales y financieros. Un proyecto pasa por tres fases: pre-inversión, inversión y operación. La fase de pre-inversión incluye la formulación y evaluación del proyecto en diferentes niveles de profundidad para determinar su viabilidad.