El cambio climático es una amenaza global urgente, con evidencias científicas que indican un calentamiento inequívoco del sistema climático atribuido en gran parte a la acción humana. Las proyecciones sugieren un aumento de temperatura de entre 1,8 y 4,0 °C para finales del siglo XXI, lo que podría resultar en impactos irreversibles si no se actúa de inmediato. Los compromisos internacionales, como el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de Copenhague, establecen la necesidad de reducciones significativas de emisiones y la implementación de tecnologías limpias para mitigar este problema.