Las pruebas objetivas se basan en información previamente identificada y respaldada por expertos. Se busca que el examinado reproduzca, analice y sintetice la información presentada de acuerdo a su experiencia. Al escribir reactivos objetivos, se deben seguir reglas como evitar errores gramaticales, usar conceptos conocidos y un vocabulario simple, y enfocarse en evaluar aprendizajes importantes más que memorizaciones triviales.