El documento explora la transición de las salas de prensa tradicionales a la comunicación en redes 2.0, destacando cuatro elementos clave que definen este nuevo entorno: la necesidad de interacción con múltiples interesados, la diversificación de contenidos más allá de comunicados de prensa, la promoción de diálogos abiertos y la representación auténtica de la marca. La comunicación de las empresas debe adaptarse a las nuevas dinámicas sociales, aprovechando las oportunidades que ofrecen las plataformas digitales. Se enfatiza que la falta de adaptación a estas nuevas reglas puede limitar el potencial comunicacional de las organizaciones.