Casi el 30% de la superficie de México está cubierta por diversos tipos de bosques, incluyendo bosques de pino y encino, tropicales secos y húmedos, y bosques mesófilos de montaña. Los bosques de pino y encino son los más abundantes, cubriendo el 16% del territorio nacional, mientras que los bosques tropicales secos y nublados contienen una gran diversidad de especies endémicas. Los bosques mexicanos juegan un papel importante en la regulación del clima y la captación de agua.