El documento presenta un relato histórico que describe cómo un acto inicial de injusticia cometido por un juez llamado Gonzalo de Vallés al condenar injustamente a un leñador inocente a 15 años de presidio, llevó años después a que este leñador, llamado Tomás, se vengara de forma legítima al asesinar a Gonzalo de Vallés, siendo este acto avalado por una sentencia real que declaró que la muerte de Gonzalo de Vallés fue "en buena ley".