El documento discute diferentes métodos para evaluar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), incluyendo la autoevaluación por los productores, la consulta de expertos, y la evaluación por y desde los usuarios. La autoevaluación permite mejoras continuas pero carece de objetividad, mientras que los expertos pueden brindar opiniones detalladas pero subjetivas. La evaluación por y desde los usuarios, que involucra a los destinatarios finales de las TIC, es la más valiosa aunque también la más costosa y laboriosa.