El documento resume 3 casos de "expertos" que causan daño: 1) expertos religiosos medievales que reprimiron la creatividad, 2) innovadores financieros cuyos productos causaron crisis, 3) "expertos" modernos que proponen cambios destructivos sin predecir resultados reales ni aportar soluciones, ocultando agendas personales bajo falsos principios. En todos los casos, los llamados expertos priorizan sus intereses sobre el bien común.