LLoobbooss hhuummaannooss
Efrén Martín, Gerente de y Socio-Director de Reddin Assessments para España
677 868 211 - 946 765 995 https://fvmartin.net - fvmartin@fvmartin.net
“Viendo un lobo a un cordero bebiendo en un arroyo,
imaginó un pretexto cualquiera a fin de devorarle. Así,
aún encontrándose más arriba, le acusó de enturbiar el
agua, impidiéndole beber. Respondió el cordero que sólo
bebía con la punta de los labios y que, además,
hallándose más abajo, mal podía enturbiar el agua que
corría más arriba. Viéndose el lobo burlado, insistió:
- Pero el año pasado injuriaste a mi padre.
- ¡En este tiempo, ni siquiera había nacido! -contestó el
cordero.
Entonces el lobo replicó: -Tú te justificas muy bien; más
no por eso dejaré de devorarte. (Esopo)
Cuando una persona, grupo o sociedad se
convierte en un lobo para otros, lo hace con
la perversidad y pautas señaladas por Esopo:
 El atacante falsea la realidad actual e
histórica, mostrándose perjudicado y ofendido.
 Se desestiman los argumentos del atacado
y cualquier prueba a su favor.
 Se utiliza un lenguaje despectivo e hiriente,
deshumanizando a la persona, mediante
insultos, burlas y humillaciones.
 Antes, durante y después se justifica la
propia agresividad como la única respuesta
sensata; apoyada en una sinrazón que
repetida firmemente acaba pareciendo
lógica.
 Para más INRI, esta argumentación no sólo
se explica abundantemente a observadores
neutrales, sino especialmente al agredido.
 Se pasa de las palabras a los hechos, en
una escalada de creciente agresión, que
busca la ruina, expulsión o aniquilación.
El injustificable-justificado maltrato puede
ejercerse desde una posición de poder o
entre iguales (mobbing empresarial, bullying
escolar, violencia doméstica), por ideales
políticos, religiosos o intereses económicos.
Se basa en un razonamiento
pretendidamente lógico, que no es más que
un mal disimulado deseo agresor; mezcla de
egoísmo, rapacidad, discriminación, envida,
ira, cinismo y crueldad.
El verdugo y sus secuaces se
autovictimizan, para justificar el ataque y
construyen un universo mental y social
maniqueo, en el que se reservan la etiqueta
de “buenos”, comportándose entre sí de
acuerdo a palabras huecas referidas a nobles
ideales y elevados principios: dignidad, honor,
lealtad, justicia, etc.
En cambio, a la verdadera víctima se la
etiqueta como una representación de todo lo
reprobable y causa de todos los males, cuya
extinción resolverá sin duda el problema. Un
problema que sólo ellos perciben, generado
por mentes inflamadas de pensamiento único.
Estos abusos no han podido evitarse en
5.000 años de historia, por las justificaciones
del agresor que le impiden ver su propia
indignidad y por el autoengaño del agredido
que cree poder convencer a su oponente.
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vviioolleenncciiaa lleess pprrootteeggeerráá ddee sseerr
ssaaccrriiffiiccaaddooss ppoorr llooss lloobbooss..
Foto: Baharri

lobos humanos

  • 1.
    LLoobbooss hhuummaannooss Efrén Martín,Gerente de y Socio-Director de Reddin Assessments para España 677 868 211 - 946 765 995 https://fvmartin.net - fvmartin@fvmartin.net “Viendo un lobo a un cordero bebiendo en un arroyo, imaginó un pretexto cualquiera a fin de devorarle. Así, aún encontrándose más arriba, le acusó de enturbiar el agua, impidiéndole beber. Respondió el cordero que sólo bebía con la punta de los labios y que, además, hallándose más abajo, mal podía enturbiar el agua que corría más arriba. Viéndose el lobo burlado, insistió: - Pero el año pasado injuriaste a mi padre. - ¡En este tiempo, ni siquiera había nacido! -contestó el cordero. Entonces el lobo replicó: -Tú te justificas muy bien; más no por eso dejaré de devorarte. (Esopo) Cuando una persona, grupo o sociedad se convierte en un lobo para otros, lo hace con la perversidad y pautas señaladas por Esopo:  El atacante falsea la realidad actual e histórica, mostrándose perjudicado y ofendido.  Se desestiman los argumentos del atacado y cualquier prueba a su favor.  Se utiliza un lenguaje despectivo e hiriente, deshumanizando a la persona, mediante insultos, burlas y humillaciones.  Antes, durante y después se justifica la propia agresividad como la única respuesta sensata; apoyada en una sinrazón que repetida firmemente acaba pareciendo lógica.  Para más INRI, esta argumentación no sólo se explica abundantemente a observadores neutrales, sino especialmente al agredido.  Se pasa de las palabras a los hechos, en una escalada de creciente agresión, que busca la ruina, expulsión o aniquilación. El injustificable-justificado maltrato puede ejercerse desde una posición de poder o entre iguales (mobbing empresarial, bullying escolar, violencia doméstica), por ideales políticos, religiosos o intereses económicos. Se basa en un razonamiento pretendidamente lógico, que no es más que un mal disimulado deseo agresor; mezcla de egoísmo, rapacidad, discriminación, envida, ira, cinismo y crueldad. El verdugo y sus secuaces se autovictimizan, para justificar el ataque y construyen un universo mental y social maniqueo, en el que se reservan la etiqueta de “buenos”, comportándose entre sí de acuerdo a palabras huecas referidas a nobles ideales y elevados principios: dignidad, honor, lealtad, justicia, etc. En cambio, a la verdadera víctima se la etiqueta como una representación de todo lo reprobable y causa de todos los males, cuya extinción resolverá sin duda el problema. Un problema que sólo ellos perciben, generado por mentes inflamadas de pensamiento único. Estos abusos no han podido evitarse en 5.000 años de historia, por las justificaciones del agresor que le impiden ver su propia indignidad y por el autoengaño del agredido que cree poder convencer a su oponente. AA llooss ccoorrddeerrooss,, nnii mmááss ddiiáállooggoo nnii mmááss vviioolleenncciiaa lleess pprrootteeggeerráá ddee sseerr ssaaccrriiffiiccaaddooss ppoorr llooss lloobbooss.. Foto: Baharri