La gestión del conocimiento se enfoca en asegurar que la información correcta esté disponible para las personas adecuadas en el momento oportuno, lo que mejora la calidad de las decisiones y la innovación. Se enfatiza la importancia de aprender de las experiencias pasadas para evitar errores repetidos y optimizar el trabajo en equipo. La gestión del conocimiento también implica identificar y facilitar el acceso al saber crítico dentro de una organización.