El documento describe los indicadores físicos y de comportamiento del abuso sexual infantil, así como desafíos en la validación de denuncias de abuso. Algunos indicadores físicos incluyen dolor o sangrado genital. Los indicadores de comportamiento incluyen regresión, cambios de humor y abuso de sustancias. La validación de denuncias se complica por litigios previos, interrupción de contactos familiares y sesgos entre profesionales involucrados.