La acondroplasia es la forma más común de enanismo causado por una mutación genética. Se caracteriza por huesos largos acortados y cabeza grande. No tiene cura, pero el tratamiento incluye terapia física, cirugía y manejo de complicaciones como dolor de espalda, problemas respiratorios y dentales. Los padres con un hijo acondroplásico tienen un 25% de posibilidades de que se repita la condición en futuros hijos.