Este documento describe las condiciones para el desarrollo de una evaluación orientada al aprendizaje. Se destacan tres presupuestos clave: 1) las tareas de evaluación deben ser tareas de aprendizaje, 2) la retroalimentación debe usarse para mejorar el aprendizaje futuro, y 3) los estudiantes deben evaluar su propio trabajo. También se describen once condiciones específicas relacionadas con estas áreas.