Los estudiantes suelen prestar poca atención y esforzarse poco en el trabajo, estudiando de forma mecánica sin comprender el significado o alcance de lo que aprenden. Su principal preocupación es aprobar la asignatura en lugar de entender los conceptos. Los maestros deben motivar a los estudiantes a aprender y disfrutar del proceso educativo, y fomentar valores que permitan a los estudiantes participar en clase y tener una buena experiencia de enseñanza-aprendizaje.