El documento presenta un proyecto educativo centrado en la no violencia como herramienta para abordar problemas sociales y fomentar el desarrollo y la formación ciudadana. Se argumenta que la no violencia es esencial para transformar conflictos y promover cambios positivos en las relaciones sociales y económicas, contribuyendo a la construcción de la paz y el respeto a los derechos humanos. Además, se discute la interrelación entre el desarrollo sostenible, la pobreza y la violencia, destacando la educación como un factor clave para la prevención de estas problemáticas.