Este documento describe la importancia de los bosques de manglares y la amenaza que representa para ellos el crecimiento de la acuacultura de camarón. Explica que los manglares han sufrido una pérdida del 55-60% de su superficie histórica, en parte debido a la construcción de granjas camaroneras, a pesar de estar prohibido. También analiza las pérdidas de manglar por provincia ecuatoriana entre 1984 y 1999, atribuyendo un 27% de la reducción total a la acuacultura.