Adalmiro ejerció como juez promiscuo en un pueblo de San Juan de Ugarte. Tuvo una infancia difícil tras la muerte de sus padres, pero destacó en sus estudios de derecho. Como juez, atendió varios casos difíciles relacionados con alimentos, hurtos y repartición de tierras en medio del conflicto armado. Finalmente fue asesinado por su labor como juez.