Las hermanas Rosa y Carolina Agazzi desarrollaron un método de educación infantil en Italia a finales del siglo XIX que se basaba en el aprendizaje a través del juego, el uso de materiales del hogar y un ambiente cálido y afectivo. Su método económico se centraba en el desarrollo sensorial, intelectual y emocional del niño a través de actividades prácticas como el canto y el cultivo de plantas.