Los alkasites son materiales de restauración dental bioactivos que se autocuran y pueden ser fotopolimerizados, compuestos por cuatro monómeros y caracterizados por su resistencia mecánica y baja conductividad térmica. Estas propiedades los hacen ideales para restauraciones en molares y premolares, así como para su uso como base en restauraciones compuestas, debido a su capacidad de liberar iones beneficiosos para la remineralización dental. Sin embargo, presentan desventajas como su costo, la sensibilidad postoperatoria y su durabilidad en ambientes ácidos.