El documento analiza la política económica del gobierno kirchnerista en Argentina y su sumisión creciente a los grandes capitales transnacionales y monopólicos locales. Explica que el gobierno ha aplicado medidas como la devaluación que benefician enormemente a estos sectores a costa de los trabajadores. También describe el aumento de la represión estatal a los reclamos populares, mientras la oposición burguesa coincide con el gobierno en su apoyo a los intereses empresariales.