Este documento resume los antimicrobianos más comunes, incluyendo penicilinas, cefalosporinas, aminoglucósidos, macrólidos, lincosaminas, glucopéptidos, quinolonas y tetraciclinas. Describe las dosis habituales de cada fármaco y los microorganismos más frecuentemente susceptibles. También enfatiza la importancia del diagnóstico clínico y microbiológico para un uso racional de los antimicrobianos.