ANTONINOS Y SEVEROS
ASPECTOS BÁSICOS DE POLÍTICA Y ADMINISTRACIÓN
Generalidades sobre el
Principado Antonino.
Los primeros Antoninos: Nerva,
Trajano y Adriano.
Trajano y Adriano: balance de
una gestión.
Los últimos Antoninos.
EL PRINCIPADO BAJO LOS ANTONINOS
LÍNEAS GENERALES DE PRÁCTICA POLÍTICA
LOS ANTONINOS
Los Antoninos cubren el periodo que va entre el 96 d. C. –momento en que muere asesinado Domiciano y accede Nerva al trono– y el
193 d. C., con la muerte de Cómodo que, en realidad, va a anticipar las claves de la denominada crisis del siglo III d. C. Durante ese
periodo gobiernan Nerva (96-98 d. C.), Trajano (98-117 d. C.), Adriano (117-138 d. C.), Antonino Pío (138-161d. C.), Marco Aurelio
(161-180 d. C.) y Cómodo (180-192 d. C.) Se trata de un periodo político de identidad plena en el que pueden observarse como rasgos
básicos los que sistematizamos a continuación.
BASES POLÍTICAS DEL PRINCIPADO ANTONINO
• El ordenamiento del Princeps sigue siendo el centro de la maquinaria estatal. Efectivamente, durante
este periodo –y de modo especial desde Adriano– los oficios administrativos (ab epistulis, a rationibus, a
studiis, a cognitionibus, a memoria…) son pefeccionados; se organiza el consilium Principis como
cuerpo político formado por senatores y equites; el Princeps sigue siendo fuente de Derecho convirtiendo
los edicta (leyes de aplicación general), decreta (recomendaciones dadas sobre cuestiones puntuales
referidas a una prouincia), mandata (decisiones para la explotación y gobierno de las propiedades
imperiales), y rescripta (apuntes sobre el modo de entender e interpretar una ley particular) del Princeps en
expresión de un poder centralizado y burocratizado.
• El sistema sucesorio se atiene al ideal del optimus Princeps por medio del cuál se generaliza el hábito
de la adopción del mejor para que acceda al trono imperial. Esa práctica explicará la sucesión de todos los
emperadores Antoninos. Esta práctica ya había sido utilizada anteriormente, fundamentalmente por quienes
carecían de descendencia, sin embargo, ahora –como explica Tácito– la adopción es el pretexto para elegir
al optimus Princeps y para que el Senado y el Princeps se conviertan en la mejor “factoría” de emperadores.
• Militarmente, además de que desde un momento determinado –sobre todo tras Adriano– se produjo ya la
detención de las conquistas, la gran novedad fue que se fueron generalizando las tropas que antes
habían sido excepcionales y que se empleaban para controlar zonas especialmente conflictivas (Hispania
Citerior, Africa, Egipto, Dacia, Arabia, Capadocia, Siria, Britannia, Panonia y Moesia). Se trataba, además de
un ejército formado por unidades mixtas, las cohortes equitatae, con alae extraídas de pueblos limítrofes,
que aportaban sus mejores hombres (arqueros de Palmira, jinetes árabes y tracios…)
• Como consecuencia de la herencia Flavia, la ciuitas se convierte en el mejor aliado en la administración
del Princeps, por eso en ocasiones se habla del ideal del optimus Princeps y también del Princeps
ciuitatis. Los territorios romanos –parte de los cuales son propiedad del Princeps: los dominios imperiales,
que explota directamente, parte del Senado– se organizan en torno de ciuitates, una estructura jurídica
que a veces simplemente se limita a adaptar algunas de las formas de comunidades de carácter indígena
como los fora, tal como sucede en el caso de la Hispania del Noroeste.
LOS PRIMEROS ANTONINOS
NERVA, TRAJANO Y ADRIANO
NERVA (96-98 d. C.) TRAJANO (98-117 d. C.) ADRIANO (117-138 d. C.)
• Su ascenso al trono imperial y la forma
de servir de puente a una nueva dinastía
testimonian dos realidades claves para
entender la dinastía Antonina:
a) La importancia del Senado en la
proclamación de nuevos emperadores.
Su erección como Princeps nació de
iniciativa del Senado, descontento con
Domiciano, que fue asesinado. La
presencia en su propaganda de valores
como la prouidentia Senatus o la libertas
publica demuestran este interés.
b) Además, Nerva, al adoptar en el trono
a Trajano revitalizó el viejo procedimiento
de la adopción, por el cual se conseguía
elegir al optimus Princeps y evitar crisis
sucesorias. La adopción de Trajano se
produjo en el 97 d. c. y venía a
compensar las carencias de Nerva como
militar. Se le adoptó y, además, se le dio
el imperium maius, la potestas tribunitia,
el título de Caesar y de Germanicus, y el
consulado.
• Trajano, como emperador, satisfacía en
su nombramiento y por su origo tanto al
Senado como al Ejército, no en vano era
militar de profesión –hecho fuerte en el
limes renano– pero orihundo de una
familia senatorial de la Baetica.
• Como resultado que es de la política
Flavia en Hispania, Trajano siguió el
mismo sistema de adlectiones que los
Flavios; configuró un consilium Principis
repleto de provinciales (Plinio el Joven,
Licinio Sura, Julio Quadrato…) y adoptó
el hábito de llevar a las ciuitates de las
prouinciae curatores encargados de
supervisar la gestión municipal.
• Su política económica, sin olvidarse de
frenar el declive económico de Italia
(modificación de la uicessima hereditatis
e institución de los alimenta a modo de
préstamos para propietarios agrícolas),
estuvo basada en la prolijidad de las
obras públicas, tanto en Roma (Foro de
Trajano) como en las prouinciae (Puente
de Alcántara, p. ej.).
• Adriano, de mentalidad netamente
griega y helenística, creía en que el
Imperio debía ser diverso en su unidad,
de tal forma que las prouinciae debían
tener tanta importancia como Italia.
• La gran aportación de Adriano fue, sin
duda, su obra legislativa y
administrativa. Organizó el consilium
Principis (procesando, incluso, a algunos
de los que había puesto Trajano) y los
servicios centrales, codificó el edicto
pretorio para que en adelante, el
Princeps fuera verdadera fuente de
Derecho, generalizó las concesiones de
privilegio (ius Latii maius para África, p.
ej. y promoción jurídica a comunidades y
revitalizó la economía de las prouinciae
a través de decretos particulares (lex
metalli Vipascensis, en Lusitania).
• Frente a la política expansionista de
Trajano, Adriano prefirió una política de
contención de los limites del Imperio,
que, desde luego, tenía sus
consecuencias económicas.
TRAJANO Y ADRIANO
BALANCE DEL UNA GESTIÓN DEL PRINCIPADO
PLANTEAMIENTO
En muchos elementos, Trajano y Adriano constituyen, quizás, el último clasicismo del Principado. De origo hispana ambos e incluso
emparentados entre sí (una tía de Trajano era abuela de Adriano), suponen un buen momento para un balance de la gestión imperial,
incomprensible sin atender a todo el legado anterior. En la época tardía, en el siglo IV, ante el advenimiento de cualquier soberano, se le
deseaba “ser mejor que Trajano y tan célebre como Augusto” lo que demostraba la estima que a uno de estos dos emperadores se tenía
en la Historia de Roma.
ASPECTOS POLÍTICOS E INSTITUCIONALES
a) Elementos militares. La política de Trajano y de Adriano fue bien distinta en cuestión militar. Ciertamente,
Trajano llegó al poder como consecuencia de sus triunfos en Germania, que le valieron la atención de Nerva y
el sobrenombre de Germanicus y, del mismo modo, Adriano había sido proclamado emperador por sus
legiones en Cilicia. Sin embargo, Trajano fue un Princeps anexionista y Adriano se dedicó a contener las
conquistas de sus predecesores. Trajano es casi un émulo de Alejandro Magno, el arquetipo del emperador
soldado. Fruto de su iniciativa militar son la anexión de Arabia (106 d. C.) –que garantizaba el dominio de una
de las rutas hacia la India– y de la Dacia (107 d. C.) –de gran riqueza en oro y plata y que ampliaba el limes
danubiano– y los intentos fallidos de Partia (114-116 d. C.). Adriano, sin embargo, es el creador de la idea del
cierre del Imperio a través de una rígida línea a modo de limes (limes=“frontera humana” vs ripa=“frontera
natural”) que para Occidente se fijó en los Agri Decumates y en Britania (uallum Hadriani) y para Oriente en el
Líbano y África.
b) Elementos de política internacional. Ciertamente, Trajano y Adriano consideraban fundamental el
aumento del poder de las prouinciae y de su protagonismo en la gestión imperial. En ese sentido, Trajano,
pese a todo, aun prestó mucha atención a Italia, y en especial, a su situación económica, diseñando los
alimenta como préstamos de bajo interés para asumir el cultivo de las tierras reinvirtiendo los intereses para
ayudas alimentarias e invirtiendo muchos excedentes de las arcas estatales (la uicessima, p. ej.) en la
monumentalización de Roma y en el equipamiento de los puertos itálicos (Ostia, Ancona, Centum Cellae…).
Adriano, por su parte, se preocupó más por las prouinciae, llegando incluso a viajar a la mayoría de ellas, a
las que, además, compensaría con privilegios diversos de carácter jurídico.
c) El principal legado de Trajano y Adriano estará en lo administrativo. Fue Adriano el auténtico responsable
de la configuración definitiva del sistema administrativo del Principado. Así, en torno del Princeps se
encuentran los organismos y las personas que regulan y administran la vida del Imperio, el consilium
Principis y, por supuesto, la oficina palatina en la que operaban distintos funcionarios, sólo superados en
rango por los praefecti, encargados de distintas misiones y competencias. Pero no sólo es importante la
organización interna del consilium Principis sino también por la organización de las procuratelas ecuestres
como una organización jerárquica que garantizaba, además, la promoción jurídica de los prouinciales.
ANTONINO PÍO, MARCO AURELIO Y CÓMODO
LOS ÚLTIMOS ANTONINOS
ANTONINO PÍO (138-161 d. C.) MARCO AURELIO (161-180 d. C.) CÓMODO (180-192 d. C.)
• En términos políticos y administrativos,
Antonio se dedicó exclusivamente a
organizar y a mantener el sistema que
había sido creado por Adriano, de hecho,
dejaría la administración de las prouinciae
en manos de sus legati y se dedicaría
sólo a atender a las labores del
consilium Principis y del Senado, de
cara a evitar los recelos de este grupo de
poder.
• Quizás lo más característico de la
política de Antonino Pío fue, sin duda, su
dedicación económica para mejorar las
condiciones fiscales del Estado. Así,
siguió practicando el procedimiento de los
alimenta trajáneos, legisló algunos
elementos referentes a los esclavos, se
mantuvo contenido en términos de opera
publica y, en consecuencia, se fue
estableciendo la distinción entre
honestiores y humiliores que, aunque
cobraría sentido más tarde, en época
tardoantigua, empieza ahora a ser
manejada por los juristas de la época.
• Fruto de su profunda formación
filosófica estoica, varias fueron las
obsesiones de Marco Aurelio:
a) El Senado. Siguió gozando de gran
autonomía y recibió incluso algunas
nuevas competencias relacionadas con la
elección de los praefecti y de los
curatores. Para controlarlo, introdujo en él
por medio de la adlectio a sus más fieles
servidores.
b) Las fronteras. Marco Aurelio estuvo
siempre muy activo para restaurar las
fronteras de Roma. En este terreno se
vivieron las primeras invasiones
bárbaras, generadas tras la derrota
romana en Armenia y que rompieron el
limes oriental hacia el 177 d. C. en cuyo
seno se dio también la usurpación de
Avidio Casio.
• Estas situaciones y la peste apuntan
claramente la crisis que se generalizó en
el Imperio con Marco Aurelio y que hace
que él y Cómodo anticipen la del siglo III.
• Cómodo llegó al trono por el sistema de
la adopción, de hecho ya había sido
nombrado Augusto cuando Marco Aurelio
murió, sin embargo se apartó totalmente
de la política belicista de su padre,
especialmente centrada en Germania.
• El hombre fuerte del gobierno de
Cómodo fue Tigidio Perenne, el
praefectus del pretorio, que manejó
toda la política romana directamente
afirmando que Cómodo estaba
desequilibrado y entregado a los placeres
y los juegos. Fruto de su acción –y de la
de sus sutitutos, Cleandro y Leto– se
convirtió en el verdadero poder decisorio
del Principado, otorgando sobre todo el
poder a los equites y restándolo a los
senadores.
• El marcado carácter anti-senatorial de la
política de Cómodo le valdría, a su
muerte, el segundo decreto de damnatio
memoriae que se promulgó en la Historia
del Principado.
ANTONINO PÍO, MARCO AURELIO Y CÓMODO
LOS ÚLTIMOS ANTONINOS
ANTONINO PÍO (138-161 d. C.) MARCO AURELIO (161-180 d. C.) CÓMODO (180-192 d. C.)
• En términos políticos y administrativos,
Antonio se dedicó exclusivamente a
organizar y a mantener el sistema que
había sido creado por Adriano, de hecho,
dejaría la administración de las prouinciae
en manos de sus legati y se dedicaría
sólo a atender a las labores del
consilium Principis y del Senado, de
cara a evitar los recelos de este grupo de
poder.
• Quizás lo más característico de la
política de Antonino Pío fue, sin duda, su
dedicación económica para mejorar las
condiciones fiscales del Estado. Así,
siguió practicando el procedimiento de los
alimenta trajáneos, legisló algunos
elementos referentes a los esclavos, se
mantuvo contenido en términos de opera
publica y, en consecuencia, se fue
estableciendo la distinción entre
honestiores y humiliores que, aunque
cobraría sentido más tarde, en época
tardoantigua, empieza ahora a ser
manejada por los juristas de la época.
• Fruto de su profunda formación
filosófica estoica, varias fueron las
obsesiones de Marco Aurelio:
a) El Senado. Siguió gozando de gran
autonomía y recibió incluso algunas
nuevas competencias relacionadas con la
elección de los praefecti y de los
curatores. Para controlarlo, introdujo en él
por medio de la adlectio a sus más fieles
servidores.
b) Las fronteras. Marco Aurelio estuvo
siempre muy activo para restaurar las
fronteras de Roma. En este terreno se
vivieron las primeras invasiones
bárbaras, generadas tras la derrota
romana en Armenia y que rompieron el
limes oriental hacia el 177 d. C. en cuyo
seno se dio también la usurpación de
Avidio Casio.
• Estas situaciones y la peste apuntan
claramente la crisis que se generalizó en
el Imperio con Marco Aurelio y que hace
que él y Cómodo anticipen la del siglo III.
• Cómodo llegó al trono por el sistema de
la adopción, de hecho ya había sido
nombrado Augusto cuando Marco Aurelio
murió, sin embargo se apartó totalmente
de la política belicista de su padre,
especialmente centrada en Germania.
• El hombre fuerte del gobierno de
Cómodo fue Tigidio Perenne, el
praefectus del pretorio, que manejó
toda la política romana directamente
afirmando que Cómodo estaba
desequilibrado y entregado a los placeres
y los juegos. Fruto de su acción –y de la
de sus sutitutos, Cleandro y Leto– se
convirtió en el verdadero poder decisorio
del Principado, otorgando sobre todo el
poder a los equites y restándolo a los
senadores.
• El marcado carácter anti-senatorial de la
política de Cómodo le valdría, a su
muerte, el segundo decreto de damnatio
memoriae que se promulgó en la Historia
del Principado.

Antoninos

  • 1.
    ANTONINOS Y SEVEROS ASPECTOSBÁSICOS DE POLÍTICA Y ADMINISTRACIÓN Generalidades sobre el Principado Antonino. Los primeros Antoninos: Nerva, Trajano y Adriano. Trajano y Adriano: balance de una gestión. Los últimos Antoninos.
  • 2.
    EL PRINCIPADO BAJOLOS ANTONINOS LÍNEAS GENERALES DE PRÁCTICA POLÍTICA LOS ANTONINOS Los Antoninos cubren el periodo que va entre el 96 d. C. –momento en que muere asesinado Domiciano y accede Nerva al trono– y el 193 d. C., con la muerte de Cómodo que, en realidad, va a anticipar las claves de la denominada crisis del siglo III d. C. Durante ese periodo gobiernan Nerva (96-98 d. C.), Trajano (98-117 d. C.), Adriano (117-138 d. C.), Antonino Pío (138-161d. C.), Marco Aurelio (161-180 d. C.) y Cómodo (180-192 d. C.) Se trata de un periodo político de identidad plena en el que pueden observarse como rasgos básicos los que sistematizamos a continuación. BASES POLÍTICAS DEL PRINCIPADO ANTONINO • El ordenamiento del Princeps sigue siendo el centro de la maquinaria estatal. Efectivamente, durante este periodo –y de modo especial desde Adriano– los oficios administrativos (ab epistulis, a rationibus, a studiis, a cognitionibus, a memoria…) son pefeccionados; se organiza el consilium Principis como cuerpo político formado por senatores y equites; el Princeps sigue siendo fuente de Derecho convirtiendo los edicta (leyes de aplicación general), decreta (recomendaciones dadas sobre cuestiones puntuales referidas a una prouincia), mandata (decisiones para la explotación y gobierno de las propiedades imperiales), y rescripta (apuntes sobre el modo de entender e interpretar una ley particular) del Princeps en expresión de un poder centralizado y burocratizado. • El sistema sucesorio se atiene al ideal del optimus Princeps por medio del cuál se generaliza el hábito de la adopción del mejor para que acceda al trono imperial. Esa práctica explicará la sucesión de todos los emperadores Antoninos. Esta práctica ya había sido utilizada anteriormente, fundamentalmente por quienes carecían de descendencia, sin embargo, ahora –como explica Tácito– la adopción es el pretexto para elegir al optimus Princeps y para que el Senado y el Princeps se conviertan en la mejor “factoría” de emperadores. • Militarmente, además de que desde un momento determinado –sobre todo tras Adriano– se produjo ya la detención de las conquistas, la gran novedad fue que se fueron generalizando las tropas que antes habían sido excepcionales y que se empleaban para controlar zonas especialmente conflictivas (Hispania Citerior, Africa, Egipto, Dacia, Arabia, Capadocia, Siria, Britannia, Panonia y Moesia). Se trataba, además de un ejército formado por unidades mixtas, las cohortes equitatae, con alae extraídas de pueblos limítrofes, que aportaban sus mejores hombres (arqueros de Palmira, jinetes árabes y tracios…) • Como consecuencia de la herencia Flavia, la ciuitas se convierte en el mejor aliado en la administración del Princeps, por eso en ocasiones se habla del ideal del optimus Princeps y también del Princeps ciuitatis. Los territorios romanos –parte de los cuales son propiedad del Princeps: los dominios imperiales, que explota directamente, parte del Senado– se organizan en torno de ciuitates, una estructura jurídica que a veces simplemente se limita a adaptar algunas de las formas de comunidades de carácter indígena como los fora, tal como sucede en el caso de la Hispania del Noroeste.
  • 3.
    LOS PRIMEROS ANTONINOS NERVA,TRAJANO Y ADRIANO NERVA (96-98 d. C.) TRAJANO (98-117 d. C.) ADRIANO (117-138 d. C.) • Su ascenso al trono imperial y la forma de servir de puente a una nueva dinastía testimonian dos realidades claves para entender la dinastía Antonina: a) La importancia del Senado en la proclamación de nuevos emperadores. Su erección como Princeps nació de iniciativa del Senado, descontento con Domiciano, que fue asesinado. La presencia en su propaganda de valores como la prouidentia Senatus o la libertas publica demuestran este interés. b) Además, Nerva, al adoptar en el trono a Trajano revitalizó el viejo procedimiento de la adopción, por el cual se conseguía elegir al optimus Princeps y evitar crisis sucesorias. La adopción de Trajano se produjo en el 97 d. c. y venía a compensar las carencias de Nerva como militar. Se le adoptó y, además, se le dio el imperium maius, la potestas tribunitia, el título de Caesar y de Germanicus, y el consulado. • Trajano, como emperador, satisfacía en su nombramiento y por su origo tanto al Senado como al Ejército, no en vano era militar de profesión –hecho fuerte en el limes renano– pero orihundo de una familia senatorial de la Baetica. • Como resultado que es de la política Flavia en Hispania, Trajano siguió el mismo sistema de adlectiones que los Flavios; configuró un consilium Principis repleto de provinciales (Plinio el Joven, Licinio Sura, Julio Quadrato…) y adoptó el hábito de llevar a las ciuitates de las prouinciae curatores encargados de supervisar la gestión municipal. • Su política económica, sin olvidarse de frenar el declive económico de Italia (modificación de la uicessima hereditatis e institución de los alimenta a modo de préstamos para propietarios agrícolas), estuvo basada en la prolijidad de las obras públicas, tanto en Roma (Foro de Trajano) como en las prouinciae (Puente de Alcántara, p. ej.). • Adriano, de mentalidad netamente griega y helenística, creía en que el Imperio debía ser diverso en su unidad, de tal forma que las prouinciae debían tener tanta importancia como Italia. • La gran aportación de Adriano fue, sin duda, su obra legislativa y administrativa. Organizó el consilium Principis (procesando, incluso, a algunos de los que había puesto Trajano) y los servicios centrales, codificó el edicto pretorio para que en adelante, el Princeps fuera verdadera fuente de Derecho, generalizó las concesiones de privilegio (ius Latii maius para África, p. ej. y promoción jurídica a comunidades y revitalizó la economía de las prouinciae a través de decretos particulares (lex metalli Vipascensis, en Lusitania). • Frente a la política expansionista de Trajano, Adriano prefirió una política de contención de los limites del Imperio, que, desde luego, tenía sus consecuencias económicas.
  • 4.
    TRAJANO Y ADRIANO BALANCEDEL UNA GESTIÓN DEL PRINCIPADO PLANTEAMIENTO En muchos elementos, Trajano y Adriano constituyen, quizás, el último clasicismo del Principado. De origo hispana ambos e incluso emparentados entre sí (una tía de Trajano era abuela de Adriano), suponen un buen momento para un balance de la gestión imperial, incomprensible sin atender a todo el legado anterior. En la época tardía, en el siglo IV, ante el advenimiento de cualquier soberano, se le deseaba “ser mejor que Trajano y tan célebre como Augusto” lo que demostraba la estima que a uno de estos dos emperadores se tenía en la Historia de Roma. ASPECTOS POLÍTICOS E INSTITUCIONALES a) Elementos militares. La política de Trajano y de Adriano fue bien distinta en cuestión militar. Ciertamente, Trajano llegó al poder como consecuencia de sus triunfos en Germania, que le valieron la atención de Nerva y el sobrenombre de Germanicus y, del mismo modo, Adriano había sido proclamado emperador por sus legiones en Cilicia. Sin embargo, Trajano fue un Princeps anexionista y Adriano se dedicó a contener las conquistas de sus predecesores. Trajano es casi un émulo de Alejandro Magno, el arquetipo del emperador soldado. Fruto de su iniciativa militar son la anexión de Arabia (106 d. C.) –que garantizaba el dominio de una de las rutas hacia la India– y de la Dacia (107 d. C.) –de gran riqueza en oro y plata y que ampliaba el limes danubiano– y los intentos fallidos de Partia (114-116 d. C.). Adriano, sin embargo, es el creador de la idea del cierre del Imperio a través de una rígida línea a modo de limes (limes=“frontera humana” vs ripa=“frontera natural”) que para Occidente se fijó en los Agri Decumates y en Britania (uallum Hadriani) y para Oriente en el Líbano y África. b) Elementos de política internacional. Ciertamente, Trajano y Adriano consideraban fundamental el aumento del poder de las prouinciae y de su protagonismo en la gestión imperial. En ese sentido, Trajano, pese a todo, aun prestó mucha atención a Italia, y en especial, a su situación económica, diseñando los alimenta como préstamos de bajo interés para asumir el cultivo de las tierras reinvirtiendo los intereses para ayudas alimentarias e invirtiendo muchos excedentes de las arcas estatales (la uicessima, p. ej.) en la monumentalización de Roma y en el equipamiento de los puertos itálicos (Ostia, Ancona, Centum Cellae…). Adriano, por su parte, se preocupó más por las prouinciae, llegando incluso a viajar a la mayoría de ellas, a las que, además, compensaría con privilegios diversos de carácter jurídico. c) El principal legado de Trajano y Adriano estará en lo administrativo. Fue Adriano el auténtico responsable de la configuración definitiva del sistema administrativo del Principado. Así, en torno del Princeps se encuentran los organismos y las personas que regulan y administran la vida del Imperio, el consilium Principis y, por supuesto, la oficina palatina en la que operaban distintos funcionarios, sólo superados en rango por los praefecti, encargados de distintas misiones y competencias. Pero no sólo es importante la organización interna del consilium Principis sino también por la organización de las procuratelas ecuestres como una organización jerárquica que garantizaba, además, la promoción jurídica de los prouinciales.
  • 5.
    ANTONINO PÍO, MARCOAURELIO Y CÓMODO LOS ÚLTIMOS ANTONINOS ANTONINO PÍO (138-161 d. C.) MARCO AURELIO (161-180 d. C.) CÓMODO (180-192 d. C.) • En términos políticos y administrativos, Antonio se dedicó exclusivamente a organizar y a mantener el sistema que había sido creado por Adriano, de hecho, dejaría la administración de las prouinciae en manos de sus legati y se dedicaría sólo a atender a las labores del consilium Principis y del Senado, de cara a evitar los recelos de este grupo de poder. • Quizás lo más característico de la política de Antonino Pío fue, sin duda, su dedicación económica para mejorar las condiciones fiscales del Estado. Así, siguió practicando el procedimiento de los alimenta trajáneos, legisló algunos elementos referentes a los esclavos, se mantuvo contenido en términos de opera publica y, en consecuencia, se fue estableciendo la distinción entre honestiores y humiliores que, aunque cobraría sentido más tarde, en época tardoantigua, empieza ahora a ser manejada por los juristas de la época. • Fruto de su profunda formación filosófica estoica, varias fueron las obsesiones de Marco Aurelio: a) El Senado. Siguió gozando de gran autonomía y recibió incluso algunas nuevas competencias relacionadas con la elección de los praefecti y de los curatores. Para controlarlo, introdujo en él por medio de la adlectio a sus más fieles servidores. b) Las fronteras. Marco Aurelio estuvo siempre muy activo para restaurar las fronteras de Roma. En este terreno se vivieron las primeras invasiones bárbaras, generadas tras la derrota romana en Armenia y que rompieron el limes oriental hacia el 177 d. C. en cuyo seno se dio también la usurpación de Avidio Casio. • Estas situaciones y la peste apuntan claramente la crisis que se generalizó en el Imperio con Marco Aurelio y que hace que él y Cómodo anticipen la del siglo III. • Cómodo llegó al trono por el sistema de la adopción, de hecho ya había sido nombrado Augusto cuando Marco Aurelio murió, sin embargo se apartó totalmente de la política belicista de su padre, especialmente centrada en Germania. • El hombre fuerte del gobierno de Cómodo fue Tigidio Perenne, el praefectus del pretorio, que manejó toda la política romana directamente afirmando que Cómodo estaba desequilibrado y entregado a los placeres y los juegos. Fruto de su acción –y de la de sus sutitutos, Cleandro y Leto– se convirtió en el verdadero poder decisorio del Principado, otorgando sobre todo el poder a los equites y restándolo a los senadores. • El marcado carácter anti-senatorial de la política de Cómodo le valdría, a su muerte, el segundo decreto de damnatio memoriae que se promulgó en la Historia del Principado.
  • 6.
    ANTONINO PÍO, MARCOAURELIO Y CÓMODO LOS ÚLTIMOS ANTONINOS ANTONINO PÍO (138-161 d. C.) MARCO AURELIO (161-180 d. C.) CÓMODO (180-192 d. C.) • En términos políticos y administrativos, Antonio se dedicó exclusivamente a organizar y a mantener el sistema que había sido creado por Adriano, de hecho, dejaría la administración de las prouinciae en manos de sus legati y se dedicaría sólo a atender a las labores del consilium Principis y del Senado, de cara a evitar los recelos de este grupo de poder. • Quizás lo más característico de la política de Antonino Pío fue, sin duda, su dedicación económica para mejorar las condiciones fiscales del Estado. Así, siguió practicando el procedimiento de los alimenta trajáneos, legisló algunos elementos referentes a los esclavos, se mantuvo contenido en términos de opera publica y, en consecuencia, se fue estableciendo la distinción entre honestiores y humiliores que, aunque cobraría sentido más tarde, en época tardoantigua, empieza ahora a ser manejada por los juristas de la época. • Fruto de su profunda formación filosófica estoica, varias fueron las obsesiones de Marco Aurelio: a) El Senado. Siguió gozando de gran autonomía y recibió incluso algunas nuevas competencias relacionadas con la elección de los praefecti y de los curatores. Para controlarlo, introdujo en él por medio de la adlectio a sus más fieles servidores. b) Las fronteras. Marco Aurelio estuvo siempre muy activo para restaurar las fronteras de Roma. En este terreno se vivieron las primeras invasiones bárbaras, generadas tras la derrota romana en Armenia y que rompieron el limes oriental hacia el 177 d. C. en cuyo seno se dio también la usurpación de Avidio Casio. • Estas situaciones y la peste apuntan claramente la crisis que se generalizó en el Imperio con Marco Aurelio y que hace que él y Cómodo anticipen la del siglo III. • Cómodo llegó al trono por el sistema de la adopción, de hecho ya había sido nombrado Augusto cuando Marco Aurelio murió, sin embargo se apartó totalmente de la política belicista de su padre, especialmente centrada en Germania. • El hombre fuerte del gobierno de Cómodo fue Tigidio Perenne, el praefectus del pretorio, que manejó toda la política romana directamente afirmando que Cómodo estaba desequilibrado y entregado a los placeres y los juegos. Fruto de su acción –y de la de sus sutitutos, Cleandro y Leto– se convirtió en el verdadero poder decisorio del Principado, otorgando sobre todo el poder a los equites y restándolo a los senadores. • El marcado carácter anti-senatorial de la política de Cómodo le valdría, a su muerte, el segundo decreto de damnatio memoriae que se promulgó en la Historia del Principado.