El documento explora los aportes táctico-operativos a los procesos de intervención del trabajo social, analizando la profesión en su contexto histórico y social, y resaltando la necesidad de reflexionar sobre la práctica profesional en función de las tensiones sociales. Destaca la importancia de entender características como la observación, la entrevista y las visitas domiciliarias como tácticas operativas, que requieren una estrategia de intervención contextualizada y consciente de los intereses en juego. Se enfatiza que el trabajo social no debe ser visto como un conjunto de técnicas aisladas, sino como un proceso dinámico que integra valores ético-políticos y reflexiona sobre las condiciones sociales que influyen en su práctica.