El documento proporciona directrices sobre la lectura y comprensión de etiquetas de productos alimentarios, destacando la importancia de información clara y accesible para la salud y seguridad del consumidor. Establece las normas obligatorias como la inclusión de ingredientes, alérgenos, información nutricional y fecha de caducidad, con un enfoque en la transparencia y veracidad. Además, se menciona la necesidad de que la información se presente en un idioma comprensible y de que se incluya la identificación del fabricante y las condiciones de conservación del producto.