La Declaración de Alma Ata estableció la atención primaria de salud como una estrategia para alcanzar la meta de salud para todos para el año 2000. Define la atención primaria de salud como una asistencia sanitaria esencial, científicamente fundamentada y socialmente aceptable, que integra la asistencia, prevención y promoción de la salud a un costo accesible para las comunidades. Reconoce la salud como un derecho humano fundamental y la participación comunitaria como un componente clave.