El documento resume las características principales del sistema procesal penal chileno. Explica que el proceso penal se inicia por la ocurrencia de un hecho que podría constituir un delito y que luego la policía investiga y puede detener a sospechosos. El fiscal debe luego decidir si mantiene la detención o libera a la persona. Si hay juicio, puede ser ante un juez de garantías o un tribunal oral penal. El nuevo sistema es acusatorio, con un fiscal que acusa e investiga de forma contradictoria con la defensa ante un juez pasivo.