La disciplina escolar implica que los estudiantes sigan un código de conducta establecido en el reglamento escolar. Este reglamento define las expectativas de comportamiento, uniforme, horario y relaciones interpersonales, así como las sanciones por violar las normas. El objetivo de la disciplina escolar es mantener el orden y la armonía para una educación de calidad, aunque en algunos casos también puede usarse para imponer una moral religiosa con normas que van más allá del aula.