El documento analiza las tendencias en la gestión de eventos, destacando la importancia de la tecnología y el networking en un entorno de contención de costes. Se menciona el crecimiento de reuniones híbridas que combinan participación presencial y virtual, así como la necesidad de adaptar los formatos de eventos para facilitar la interacción. Además, se subraya el papel del planner del futuro como consultor que mide el retorno de la inversión y responde a las demandas específicas de los asistentes.