Gonzalo Antoñanzas, director adjunto de IKEA en España, presentó la 'fórmula IKEA', destacando que la satisfacción del cliente es clave y que la marca debe adaptarse a las necesidades cambiantes de los consumidores. En este enfoque, las tiendas no se ven solo como puntos de venta, sino como espacios de experiencia que maximizan la conexión emocional con los clientes. Antoñanzas también subrayó la importancia de la sostenibilidad en la selección de materiales y la búsqueda de empleados que se alineen con la cultura de la empresa.